El pasado 15 de diciembre el servicio de noticias Bloomberg publicaba un reportaje, fruto de seis semanas de investigación en Burkina Faso, en el que daba cuenta de distintos casos de explotación infantil en plantaciones de algodón orgánico y certificado de Comercio Justo que, entre otras empresas, suministran a la cadena de lencería estadounidense Victoria’s Secret.

Desde la Coordinadora Estatal de Comercio Justo nos sumamos a la preocupación y alerta del conjunto del movimiento mundial por Comercio Justo ante este tipo de informaciones. Consideramos necesario comprobar la veracidad de los casos expuestos en dicha noticia, para lo que instaremos a aquellas organizaciones concernidas y/o directamente afectadas a asegurar su autenticidad y, en caso de confirmarse, actuar firmemente en consideración, denunciando estas prácticas completamente contrarias a los principios que defendemos y exigiendo todas las responsabilidades que sean precisas.

El movimiento del Comercio Justo tiene como finalidad la mejora de las condiciones de vida de miles de personas y de sus comunidades, a través de prácticas comerciales justas y medioambientalmente sostenibles, haciendo patente que frente al modelo convencional basado en la explotación y exclusión otro modelo económico es posible.

Nuestro principal valor son nuestros principios consensuados internacionalmente y que han orientado nuestro trabajo desde el origen del movimiento internacional de Comercio Justo. Entre ellos destacan asegurar un salario digno, el respeto medio-ambiental, la igualdad entre hombres y mujeres y, de forma  principal, la ausencia de explotación infantil.

La salvaguarda y cumplimiento de los principios que nos inspiran como movimiento ha sido y es una de nuestras tareas principales, tanto por conferirnos identidad como miembros de la familia del Comercio Justo, como por ser la principal vía y garantía en la generación de confianza en las sociedades del Norte donde queremos tener impacto.

Con tal fin nos hemos dotado a nivel internacional de completos sistemas de membresía, acreditación, certificación, monitoreo y evaluación acordados en la Organización Mundial de Comercio Justo (WFTO en inglés) garante de las principales prácticas y principios de este movimiento solidario y alternativo.

Tan importante es para nosotros hacer posible y viable este modelo comercial bajo estas reglas de justicia y equidad, como la denuncia sistemática de las prácticas comerciales injustas, ya se manifiesten en forma de acuerdos comerciales internacionales que condenan a sociedades enteras a relaciones de dependencia y dominación o en el caso de empresas, donde miles de trabajadores, niños y sus familias, son sometidos a verdaderas situaciones de injusticia y explotación.

En el caso del algodón, recordamos que es el segundo producto del mundo en cuya extracción y elaboración se utiliza más mano de obra infantil, sólo superado por el oro. Desde el movimiento del Comercio Justo, hemos denunciado a través de distintas campañas de nuestras organizaciones las condiciones laborales terribles a las que están sometidos trabajadores y trabajadoras de muchas empresas que nutren de algodón al mercado convencional, así como el grave impacto que estas prácticas están teniendo para el medio-ambiente.

Queremos manifestar nuestra preocupación ante el impacto que esta noticia, basada en un informe desconocido para el movimiento, pueda tener al publicarse en plena campaña navideña, donde las organizaciones de Comercio Justo recaudan más fondos para su comprometido trabajo.  Mucho más nos preocupa el impacto en las familias y comunidades del Sur con los que venimos trabajando.

Ser justos con las injusticias significa combatirlas allí donde se den, sin paliativos ni medias tintas, pero también significa aumentar nuestra capacidad crítica respecto a noticias que desinforman, que ponen trabas al avance de formas de comercio y economía más justas y solidarias, alternativas a un sistema comercial dominante de cuya injusticia, desigualdad e insostenibilidad ya nadie duda a estas alturas.

Junta Directiva de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo