Cada artículo que compramos tiene una historia, la historia de las personas que lo elaboran. Las historias de quienes cultivan, procesan, elaboran, o cosen los productos muchas veces están marcadas por jornadas de trabajo extenuantes e inhumanas, por salarios que no alcanzan para vivir con dignidad, por ingresos que no cubren los costes de producción, historias marcadas por ser mujer u hombre, historias de niños y niñas que se han visto obligados a trabajar en lugar de ir a la escuela o jugar… historias, en definitiva, de injusticia.

En estas fiestas la Coordinadora Estatal de Comercio Justo recordamos la necesidad de moderar el consumo y evitar compras innecesarias con el fin de disminuir la degradación ambiental y no consolidar la explotación laboral de millones de trabajadores y trabajadoras fruto de la alta demanda consumista.

Pero, si vais a hacer algún regalo, os animamos a elegir productos que cuentan una historia positiva, una historia de dignidad, de superación de la pobreza y la injusticia.

Aquí os sugerimos algunos de esos regalos con historia, aunque en las tiendas de Comercio Justo podréis encontrar más regalos y, sobre todo, más historias.

Cesta de yute

Estas cestas de yute han sido elaboradas por mujeres de Bangladés, de la organización de Comercio Justo BaSE. Muchas de las trabajadoras tienen alguna discapacidad física o psíquica o sensorial, por lo que sus posibilidades de acceder a un empleo son escasas. Hoy 10.000 mujeres trabajan en BaSE elaborando cestas de yute y artículos textiles, de decoración o juguetes. Reciben un salario, el doble del salario mínimo legal del país, que les permite cubrir sus necesidades básicas. Por otro lado, la organización facilita a las trabajadoras otros servicios básicos de salud  o de educación.

Portavelas 

Lakshmi Devi es una mujer india. Tiene 27 años y trabaja realizando estos portavelas y otros artículos. Desde pequeña sufre polio en las dos piernas. Lleva 9 años trabajando como artesana en los talleres Colaboración Activa de la Fundación Vicente Ferrer. De esta manera tiene un trabajo y es independiente. Como ella, unas 320 mujeres con discapacidad elaboran productos de yute, de hojas de palmera, papel maché, bordados a mano, costura, joyería. Esto les permite no solo obtener un salario sino también reconocimiento social y autoestima.

Chocolatinas

Estas chocolatinas han sido elaboradas con cacao orgánico cultivado en República Dominicana por la cooperativa FUNDOPO (Fundación Dominicana de Productores Orgánico) que agrupa a 1500 campesinos y campesinas. Con su trabajo  en esta cooperativa de Comercio Justo han podido desarrollar cultivos sostenibles y proteger y preservar los recursos naturales de su zona (Villa Altagracia). Además su calidad de vida ha mejorado y con los beneficios extra están realizando un programa para favorecer el desarrollo integral de las mujeres y niñas.

 

Adornos navideños

Estas bolas navideñas de nácar han sido elaboradas en Manila (Filipinas) por jóvenes de barrios marginales que han participado en un taller de la organización SAFFY (“Social Action For Filipino Youth”). Estos jóvenes, que en su mayoría han abandonado o n han podido ir a la escuela, a través de este taller de artesanía y comercio les facilita un medio de vida alternativo.

De esta manera, la organización también apoya las tradiciones artesanales culturales y favorece su transmisión de generación en generación. Por otro lado,  favorece la protección del medio ambiente ya que trabajan con materias primas naturales y técnicas respetuosas con el entorno.

Té negro de Navidad 

Este té negro con especias, especial para celebraciones navideñas, ha sido cultivado en Sri Lanka, por la cooperativa agrícola SOFA. Dicha organización fue impulsada en 1993 por el Dr. S. Raneera con el fin de establecer un modelo de desarrollo sostenible para pequeños grupos de agricultura orgánica que habían abandonado las tierras porque que no les resultaban rentables debido a las condiciones que aplicaban los intermediarios. Por ello, les ofreció participar en un proyecto de agricultura orgánica basado en un planteamiento democrático, incrementar su producción y la calidad de la misma. Actualmente SOFA agrupa a más de 2000 pequeños productores, es decir agricultores y agricultoras organizados en grupos que poseen y cultivan una pequeña parcela. De la cooperativa también reciben capacitación técnica, ayudas para diversificación de cultivos, préstamo de material agrícola, etc. Los beneficios se emplean en proyectos de desarrollo (mejora de vivienda, salud, educación, etc.) de las comunidades.

 

Café de Nicaragua

Este café ha sido producido al norte de Nicaragua por el Grupo solidario Los Alpes-Cantagallo, formado por campesinos que tras ser desmovilizados del ejército en 1990 decidieron unirse para cultivar y comercializar su producto. Sus técnicas responsables contribuyen a la protección de la variada flora y fauna de la zona.

 

 

 

 

 

Tabletas de chocolate

El ingrediente principal de esta tableta de chocolate es el cacao procedente de Costa de marfil, un país en el que una gran parte de su cacao se destina al mercado masivo, estándar. Sin embargo un grupo de 54 productores de cacao, se unieron en 2010 para enfrentarse a la crisis y consiguieron hacer un cacao de alta calidad, sin utilizar ningún químico. Hoy, esta organización llamada CEB es una entidad autónoma, independiente, transparente y con funcionamiento democrático. Reciben un precio mayor por su producto que en el mercado convencional.