“Redes por el Comercio Justo y empleo territorial” ha sido el título del debate celebrado el 2 de abril en el VI Foro Mundial de Desarrollo Local (Sevilla, 1-4 abril).
En la mesa de diálogo, promovida por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ), se pusieron de manifiesto los retos a los que se enfrenta el sector agrícola local. Las condiciones laborales precarias, la vulnerabilidad, desigualdad en la cadena de suministro y comercial o los fenómenos climáticos adversos, a causa del cambio climático, son algunos de los más destacados. En gran parte, todos ellos son consecuencia de las dinámicas del mercado actual.
Ante ello, en el debate se analizó de qué manera los principios del Comercio Justo -un movimiento consolidado a nivel internacional- permiten abordar estos desafíos en lo local y contribuir a un modelo comercial, productivo y de consumo más respetuoso, equitativo y verde.

al de Desarrollo Local (Sevilla, 2 abril)
Los y las ponentes que participaron en el debate expusieron las iniciativas que están desarrollando en distintas regiones de nuestro país y los planteamientos en los que basan su trabajo, muy alineados con los valores y la filosofía del del Comercio Justo. La moderación de la mesa corrió a cargo de Laura Rubio, directora de la CECJ.
Leonor García, de Oxfam Intermón explicó el trabajo que están desarrollando de alianzas con organizaciones de la Economía Social y Solidaria, y también con cooperativas o asociaciones productoras, en coherencia con la misión y objetivos de esta ONG. Además trabajan con el sector privado interesado en implementar prácticas diferentes a las predominantes.
Sergio Barberá, de Foros de Comercio Ético centró su exposición en las condiciones de trabajo en el sector agrícola y sus principales preocupaciones como la falta de trabajadores/as, cualificación, rotación constante, etc. Su planteamiento es apostar por un sector sostenible en lo económico, social y ambiental, en toda la cadena.
Ricard Ballester de Unió de Llauradors, una organización agraria de Comunidad Valenciana, describe la situación de desventaja en la que se encuentran los productores primarios. Además, explica el modelo por el que apuestan: una organización colectiva que permite mejorar las condiciones de venta garantizando precios justos. Entre las claves fundamentales de su proyecto están la colaboración, la cooperación o la transparencia. También destaca la importancia del mecanismo de precios justos, entre otros aspectos.
Por su parte, Víctor de Castro, de L’Olivera explica que esta es una iniciativa de vocación social, de economía social y solidaria y agroecología. Como empresa de inserción trabajan con diversos colectivos en situación de vulnerabilidad, y plantea los impactos positivos que logran en el territorio para toda la comunidad. Además, el proyecto favorece que las personas se queden en el propio territorio, que haya lazos comunitarios e intercambio económico. Destaca la importancia de todo ello para contrarrestar la España vaciada.
Por último, Pablo Sizuela, de Ayuntamiento de Jerez analizó el rol de las instituciones públicas. En este sentido presentó la iniciativa de Ciudades por el Comercio Justo, en el que la administración se compromete para que el modelo del Comercio Justo se extienda a la ciudadanía y al tejido productivo y empresarial del municipio. Para ello, se crea un grupo local (llamado grupo “motor”) que promueve un proceso participativo y transformador, que tiene impacto en muchos aspectos, entre ellos, en el desarrollo de una ciudadanía crítica y responsable. Además, favorece que el Comercio Justo se viva como una herramienta de justicia social que transforma el sistema de comercialización, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El debate celebrado se enmarca en el denominado “Comercio Justo Local”, que busca aplicar los planteamientos, principios y valores de este movimiento internacional a la producción y comercialización en los países del Norte global.
En Europa en los últimos años se están dando pasos en este sentido. En 2018, la asamblea de la Organización Mundial del Comercio Justo aprobó la posibilidad de entrada de organizaciones productoras del Norte a esta red. Además, algunos países europeos como Francia están desarrollando este modelo desde hace unos años.
Por su parte, la CECJ estamos trabajando en la definición de este concepto y su aplicación a nuestro entorno.
La mesa de diálogo “Redes por el Comercio Justo y empleo territorial” ha sido promovida por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo y ha contado con financiación del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.
