“Conocer la realidad de los países empobrecidos y de las razones principales por lo que lo son, es un tesoro para nuestros niños y niñas, ya que marcará su manera de actuar en un futuro a la hora de mirar más allá y en su vida cotidiana”. Gemma Cortina, Escuela Montnegre.

Cuatro escuelas del Baix Montseny participan del proyecto Red de Escuelas por el Comercio Justo, coordinado por AlterNativa3 (ZER Baix Montseny Pont Trencat, Alzinar y Puig Drau, Escuela Montnegre) Este proyecto de educación para el desarrollo tiene como objetivo principal introducir los principios y valores del comercio justo y el consumo responsable dentro del curricular de las escuelas. Se quiere fomentar la aparición de actitudes críticas sobre el consumo convencional y que sean motor de cambio de una economía sostenible y ética.

Hemos querido entrevistar a Gemma Cortina, profesora de la Escuela Montnegre y coordinadora del proyecto en el centro para tener su visión y experiencia.

¿Qué es lo que más os interesa del proyecto?
Lo que más nos interesa del proyecto son los valores y principios que transmite. Es una oportunidad muy buena para concienciar a nuestros alumnos/as sobre un consumo responsable y, a la vez, transmite valores tan importantes como la cooperación, la igualdad de género y el respeto al medio ambiente entre otros. Conocer la realidad de los países empobrecidos es un tesoro para nuestros alumnos/as, ya que marcará su manera de actuar en un futuro a la hora de mirar más allá y en su vida cotidiana.
¿Qué actividades realizáis en la escuela para este proyecto de comercio justo este año?
Este año repetimos algunas actividades exitosas del curso pasado, como la cata de cacao, aprende comercio justo con la música, actividad sobre el textil, la visita de las personas productoras de Nicaragua… continuaremos con la correspondencia con alumnado de Nicaragua. De hecho, hemos preparado un libro para explicarles las tradiciones nuestras, como la Castañada.
Como novedad este año el alumnado encargado del proyecto de cooperativa CUEME trabajan alrededor de esta ONG, algunos de sus productos tendrás la etiqueta de comercio justo y el alumnado tendrá la oportunidad de explicar a las personas compradoras su procedencia y las ventajas de ser responsable a la hora de adquirir productos.
También introducimos el Comercio Justo en la biblioteca de la escuela con cuentos, propuestas y juegos relacionados. Durante los ratos de patio el alumnado que quiera lo podrá disfrutar.

¿Con cuál es la que más habéis disfrutado o más interesante os ha parecido?
Todas las actividades han sido exitosas. La actividad “aprende comercio justo con la música” gusta mucho a los alumnos y la verdad es que luce mucho. Es genial ver la cara sonriente de los alumnos cuando escuchan que ponemos su canción a la hora de entrar y salir de la escuela. La visita de los productores y el Colectivo de Mujeres de Matagalpa es una manera extraordinaria de hacer un cierre de lo que han ido trabajando durante todo el curso. De hecho, la respuesta del alumnado y los maestros a todas las actividades ha sido muy positiva.

¿Qué habéis aprendido el equipo docente con las formaciones de este proyecto?
Sobre todo, hemos aprendido la importancia de transmitir a nuestros alumnos los valores y principios que ja hemos comentado. Desde la problemática que hay que utilizar un vocabulario correcto a la hora de transmitirlo a los niños y niñas. Un hecho tan sencillo como catalogar a estos países como empobrecidos y no como pobres te abre la ventana enorme de posibilidades para hacer entender al alumnado la raíz del problema.

¿Qué crees que aprende el alumnado en este proyecto?
A parte de conocer una problemática, que aun estar muy lejos, ellos y ellas forman parte como personas consumidoras, y  además, todos los valores que engloba la manera de trabajar comercio justo.