Cada día se consumen sobre 2,25 billones de tazas de café en el mundo. Este producto movió en 2004 aproximadamente 9 mil millones de dólares anuales, siendo incluso en la actualidad, la segunda materia prima que mueve más dinero en el mundo. Viven de este producto más de 25 millones de personas, lo que implica de manera directa e indirecta a 100 millones de personas aproximadamente.

Pero encontramos una doble paradoja en la cadena de valor del café: por un lado el consumo de café se ha ido extendiendo llegando a formar parte del día a día de millones de personas en los países del Norte [1], y por otro lado la producción de esta materia prima mantiene a millones de persona en la pobreza en los Países del Sur[2]. El salto que existe entre el precio del grano de café y el producto final es el resultado de un oligopolio de los agentes implicados en la industria del café. Este producto es uno de los ejemplos más ilustrativos para analizar las consecuencias del comercio internacional sobre pequeños/as productores/as y sus comunidades en los Países del Sur.

 “Según la Asociación Fairtrade, en 1, 75 libras cobradas por un capuccino en Londres, con mucha suerte el productor ha recibido 5 peniques” (Fairtrade Foundation, 2002: 4 [3]).

Maria Fernández y Maribel Hernández realizaron durante el 2012 una tesina con el objetivo de comparar dos comunidades en países del Sur, en relación a la forma cómo se han planteado la producción y el comercio del café, con la hipótesis que el Comercio Justo ha mejorado la calidad de vida de los/as pequeños/as productores/as y sus comunidades, entendiendo calidad de vida en relación al poder de decisión, a mejores ingresos económicos, al acceso a servicios básicos y al empoderamiento de los/las pequeños/as productores/as. Las comunidades escogidas fueron El Guapotal (Nicaragua), donde sí trabajan dentro de Comercio Justo y La Sombra (México), donde no trabajan con Comercio Justo.

En la investigación  encontramos que el Comercio Justo ha tenido un impacto positivo tanto en los hogares como en la comunidad de El Guapotal (Comercio Justo), entre los que encontramos el control de todo el proceso de producción, la estabilidad e incremento de los ingresos, la tendencia a la conservación de sus tierras y la inversión en su desarrollo social, sobretodo en educació.

Según las entrevistas, hay menos emigración por la estabilidad de los puestos de trabajo que ofrecen los/as productores/as de Comercio Justo y la posibilidad de pedir pequeños créditos a la cooperativa. Las primas de Comercio Justo se invierten en la comunidad, sobretodo en infraestructuras, educación y proyectos de salud.

Antes tenía a mis hermanos fuera. Ahora no. Solo tengo a un cuñado. Al mantenerse los precios del café, los/as pequeños/as productores/as pueden ofrecer puestos de trabajo más estables” (Entrevista personal Exolina Aldana [4]).


“En una cooperativa los créditos tienen unos intereses mucho más bajos que en un banco o en una financiera. No es su servicio. El objetivo es que el productor pueda salir adelante, no ganar capital financiero” (Entrevista personal Idania Prado [5]).


En temas de Medio ambiente, la cooperativa El Guapotal (Comercio Justo) debe seguir unas reglas en relación a los desechos de las aguas mieles que reduce la contaminación de las aguas, mientras que en el caso de La Sombra, las aguas mieles van hacia los manantiales o ríos, contaminando el agua de la comunidad.

“Antes era muy fácil para uno agarrar una bomba de fumigar y echarle cualquier químico para matar la maleza, a diferencia de que puedes pensar después que en vez de echarle a la maleza un contaminante, puedes ir a agarrar un machetito y vaya a quitar la maleza. A diferencia de los grandes que tienen grandes hectáreas y es más difícil hacerlo así. Pero para los pequeños es más fácil venir haciéndolo así, se puede “tomar el lujo” de no usar tantos químicos.” (Entrevista personal Gloria Rivera).

El empoderamiento en El Guapotal (Comercio Justo) es palpable en las entrevistas, donde consideran que dentro de Comercio Justo tienen voz, y donde su opinión es tomada en cuenta.  Ellos deciden sobre su propio desarrollo de manera conjunta.

“En la cooperativa siempre nos vemos para compartir y para discutir y ver qué retos nos vamos a plantear. Mientras que los comerciantes que no están en la cooperativa, estos no les interesa cuales sean nuestros proyectos” (Entrevista personal Melba Flores)

 

Especialmente es notable el empoderamiento de las mujeres, que participan tanto de la toma de decisiones en las asambleas comunitarias como de la organización. Encontramos mujeres en puestos de responsabilidad de la cooperativa y la integración por otro lado del hombre en las tareas del hogar, en muy pequeña escala. La igualdad de género en las condiciones laborales y salariales está garantizada en el caso de El Guapotal (Comercio Justo).

“Hemos enviado a muchas jóvenes y muchos jóvenes a las capacitaciones y se está tratando que haya compartimiento en el trabajo del lugar, entre el marido y los hijos. Por lo menos los jóvenes van entrando más en conciencia. Se pueden ver las parejas jóvenes que ayuden en la casa, pero los mayores no ha cambiado nada. Eso lo empezamos a hacer haciendo trabajos de sensibilización. Me han invitado mucho a trabajar con la Red de Mujeres contra la Violencia. Voy a las capacitaciones y he establecido alianzas con las mujeres, sobre el derecho y la igualdad entre hombres y mujeres. Que los hombres no tienen que tener pena de ayudar en el hogar. Y la mayor parte de esto se ha hecho impulsado desde la central de CECOCAFEN”. (entrevista personal Exolina Aldana).


Por otro lado, en el caso de La Sombra aunque se han conseguido tener buenas infraestructuras y servicios, especialmente por la capacidad de trabajo en asociaciones para realizar las tareas que serían propias del gobierno, y así cubrir sus necesidades básicas. Se comprueban todos los efectos negativos de la industria del café: ingresos familiares muy bajos, abandono de las tierras, emigración alta, bajo nivel de escolarización, dependencia de los intermediarios, inexistente control del proceso de producción y degradación del medio ambiente.

El Guapotal (Comercio Justo) sigue un desarrollo ascendente hacia la soberanía alimentaria, definiendo sus propios caminos, con respeto al medio ambiente, participación democrática y donde encontramos una mayor tendencia a la propiedad de la tierra.  En el caso de La Sombra hay una tendencia a la desaparición de la siembra de productos básicos, abandono y/o venta de las tierras y mayor emigración de la población activa.

Podéis consultar la Tesina completa en el siguiente link.


[1]             Entendemos como Países del Norte, aquellos también llamados Desarrollados, no sujetos a ser receptores de la Ayuda Oficial al Desarrollo.

[2]              Entendemos como Países del Sud, esos países también llamados del Tercer Mundo, que son posibles receptores de la Ayuda Oficial al Desarrollo.

[3]              Fairtrade Foundation, 2002. Spilling the beans off the Coffee Trade. London: Fairtrade Foundation.

[4]                     Secretaria de la cooperativa ACS, miembro de la junta de vigilancia de CECOCAFEN y pequeña productora.

[5]                     Pequeña productora de El Guapotal.

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