El pasado 18 abril, la Comisión Europea realizó una propuesta legislativa relativa a las  prácticas comerciales desleales y abusivas entre las empresas de distribución de alimentos. Esta propuesta de directiva tiene como objetivo proteger a los proveedores de alimentos pequeños y medianos contra las prácticas abusivas de los grandes compradores. Permitiría a los pequeños y medianos productores de alimentos de cualquier país quejarse, de manera anónima, de las prácticas abusivas de los grandes compradores europeos. La directiva prohibiría ciertas prácticas comerciales como el pago atrasado (más de 30 días) o la cancelación de pedidos de productos alimenticios perecederos a corto plazo. Además, exigiría a los estados miembro que hagan cumplir dicha prohibición.
Organizaciones de Comercio Justo europeas como Oxfam, Fair Trade Advocacy Oficce, IFOAM-EU y FOE Europe, que llevaban años denunciando esta situación y solicitando cambios en este sentido, han acogido con satisfacción la medida. Asimismo piden al Parlamento Europeo y al Consejo que refuercen la propuesta de la Comisión para que se haga efectiva.

El líder de política de justicia económica de la UE de Oxfam, Marc-Olivier Herman, ha afirmado: “Demasiados pequeños agricultores en los países pobres que producen alimentos para los supermercados europeos están luchando por llegar a fin de mes. Esta propuesta podría ayudarlos a obtener un trato más justo para sus productos” Y ha añadido: “El hecho de que la Comisión proponga un trato igual a los productores de alimentos de la UE y de fuera de la UE es muy positivo.”

El Director Ejecutivo de Fair Trade Advocacy Office Sergi Corbalán, ha señalado que
“este es un primer paso importante para erradicar las prácticas comerciales desleales en nuestra cadena de suministro de alimentos. El Parlamento Europeo y los Estados miembros deben avanzar ahora rápidamente para mejorar la propuesta de la Comisión. La UE debe garantizar que los actores más vulnerables de la cadena de suministro tengan acceso a un mecanismo de denuncia  contra todas las empresas que importan alimentos a la Unión Europea.”

En los próximos meses, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo debatirán las enmiendas a la propuesta de la Comisión por separado y deberán aprobarlas antes de fin de año para permitir que las negociaciones sobre el texto final tengan lugar antes de las elecciones al Parlamento en mayo 2019.