«Hay que mirar al Comercio Justo y las prácticas de pequeños productores que están demostrando desde hace mucho tiempo que otra forma de hacer las cosas es posible, una forma respetuosa con los derechos laborales, con el medio ambiente y los territorios.»

Así se expresó Miguel Urbán, europarlamentario de Unidas Podemos en el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, posteriormente a la celebración del debate «Trade Fair, Live Fair: el Comercio Justo, por un modelo de producción y consumo sostenible, para las personas y el planeta”, que tuvo lugar en el Parlamento Europeo el pasado 10 de octubre.

Urbán insistió en que las normativas «que hagamos de aquí (en el Parlamento Europeo) y en Naciones Unidas sean vinculantes, de obligado cumplimiento por parte de las empresas» y que no sea decisión de las grandes corporaciones si se respetan o no los Derechos Humanos y el Medio Ambiente, «sino que estén obligadas a ello como está ya demostrando el Comercio Justo que se puede hacer«.

En este sentido, también se pronunció Inma Rodríguez-Piñero, eurodiputada del Partido Socialista en el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo:

«Desde el Parlamento Europeo estamos apoyando el Tratado Vinculante en el cumplimiento de los Derechos Humanos para toda la cadena de valor», apelando en numerosas ocasiones, según la europarlamentaria, a la necesidad de que Europa se implique y lidere el proceso en marcha en Naciones Unidas«.

Rodríguez-Piñero felicitó al movimiento de Comercio Justo por la organización de este Desayuno en el Parlamento Europeo, y mostró su apoyo a las organizaciones que defendemos un comercio justo y sostenible:

«No podemos aceptar que se trabaje bajo condiciones que no respetan los derechos laborales. Lo que importa no es con qué bienes se comercia, sino bajo qué condiciones se están produciendo los bienes y servicios con los que comerciamos, sobre todo en un mundo donde nadie es capaz de producir por sí solo.»

«Todos los procesos están absolutamente implicados a nivel global, y tenemos que ir al origen porque el valor de lo que consumimos no corresponde al valor de lo que se produce. Nos queda mucho por hacer, pero es necesario que sociedad civil y grupos políticos de izquierda y derecha, defendamos juntos estos principios», concluyó la europarlamentaria socialista, que participó en el Desayuno de Comercio Justo.

Compartieron mesa de desayuno, la eurodiputada Inmaculada Rodríguez-Piñero, el eurodiputado Miguel Urbán, junto a otros y otras asistentes de los grupos parlamentarios y miembros de organizaciones de Comercio Justo de América Latina y Caribe, África, Asia y Europa.