Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, 9 agosto, queremos destacar la labor de las organizaciones productoras indígenas de Comercio Justo. La comercialización de sus productos a través del Comercio Justo no solo les permite llevar una vida digna sino también preservar sus técnicas campesinas tradicionales y su cultura.

Foto: IDEAS

En la red de Comercio Justo numerosas organizaciones campesinas y artesanas están formadas por poblaciones indígenas. No es raro que esto ocurra ya que el tercero de los principios de la Carta Internacional del comercio Justo señala “El Comercio Justo reconoce, promueve y protege la identidad cultural y las habilidades tradicionales de los pequeños productores como lo reflejan en sus diseños artesanales, productos alimentarios y otros servicios relacionados.” Por otro lado, uno de los rasgos esenciales de las poblaciones indígenas es su identidad con el entorno natural en el que viven, por lo que el cuidado y respeto por la naturaleza es de enorme importancia. El principio 10 del Comercio Justo se refiere expresamente a la protección del medio ambiente.

Además, es importante destacar que el Comercio Justo se basa en un trato respetuoso hacia las organizaciones productoras, evitando cualquier tipo de explotación, engaños, falta de valoración del trabajo, etc. Situaciones que sufren una mayoría de poblaciones indígenas derivadas de la marginación y discriminación en las que viven.

Rosa Guamán, en una visita en Madrid

Así lo constata por ejemplo Rosa Guamán, presidenta de la Coordinadora Ecuatoriana de Comercio Justo: “Una de nuestras organizaciones se encuentra en la región del Chimborazo, una zona indígena que ha sido muy marginada y en la que no se ha tratado al indígena como un ser humano. Nos hemos dado cuenta de que lo importante es hacer visible el saber ancestral de este pueblo. Es fundamental visibilizar el aporte del indígena. Nosotros en nuestras organizaciones lo que queremos es resaltar nuestras propias potencialidades y valores, como por ejemplo, la relación hombre-naturaleza que conocemos mucho ya que para nuestro pueblo el respeto a la pacha-mama (madre tierra) es fundamental.”

Ruth de la Cruz, de la organización artesana indígena CIAP (Perú)

También Ruth de la Cruz, de la organización CIAP de Perú explica: “Nosotros siempre ofrecemos productos que reflejan nuestra cultura, bien sea usando técnicas, diseños o materiales peruanos. Por lo general, el comercio convencional busca precios baratos por cantidades inmensas, sin pensar en que el artesano pueda recibir un precio justo por su trabajo, unas condiciones dignas de vida u otros aspectos para desarrollarse.”

 

 

Os presentamos algunas organizaciones indígenas de Comercio Justo

Una de las organizaciones productoras de Comercio Justo indígenas es la guatemalteca Guaya’B, que en lenguaje popti significa “trabajar en grupo con los miembros de la comunidad”. Guaya’B es una cooperativa de familias productoras de café y miel organizadas en pequeños grupos. La mayoría son indígenas maya poptí y mam. Los beneficios se destinan tanto a mejoras en la cooperativa como a la comunidad: asesoría técnica sobre cultivo biológico, apoyo en transporte y comercialización, abono orgánico, diversificación de cultivos, asistencia médica…

En Colombia está la Central Cooperativa Indígena del Cauca (CENCOIC), una organización de productores y productoras de café fundada en 1980 como el brazo comercial del movimiento indígena en el Cauca. La organización consiguió la certificación de Comercio Justo en 1995 y, gracias a esto, ha podido defender a pequeños productores y productoras de café de los abusos de los grandes cafeteros multinacionales dominantes. Actualmente, CENCOIC agrupa a productores y productoras que pertenecen a, por lo menos, 24 reservas indígenas en el departamento de Cauca, y a diferentes grupos indígenas ubicados en los municipios de Caldono, Piendamó, El Tambo, Santander de Quilichao, Toribio, Jambaló, Inza, Buenos Aires y Suárez.

En India, la CRC Exports Private LTD (Centro de recursos para artesanos) ofrece servicios a artesanos y grupos de artesanos que se encuentran en situación desfavorecida (personas que viven en slums o zonas rurales, indígenas, refugiados, discapacitados, etc.) Ofrece apoyo en el desarrollo del producto, materias primas, exportación, organización del trabajo, consultoría de finanzas y logística, etc. A través de estas iniciativas el objetivo es facilitar una vida digna y acceso a educación y sanidad. Fomenta la igualdad entre hombres y mujeres así como los derechos laborales, así como la protección del medio ambiente y el uso de materiales y técnicas respetuosos con el entorno. Los beneficios son empleados en proyectos de desarrollo comunitario.

De esta manera, el Comercio Justo contribuye al desarrollo sostenible de los pueblos indígenas y al avance de la Agenda 2030. Fundamentalmente a través de estos principios y prácticas el Comercio Justo favorece la reducción de la desigualdad, que constituye el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 10, en concreto la meta 10.2 referida a la promoción de la inclusión económica de todos los grupos sociales. Pero además también contribuye al logro de otras metas, como el ODS 2, en particular la 2C que busca “adoptar medidas para el buen funcionamiento de los mercados de productos básicos alimentarios”