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Jaime Gómez y Francisca Hilario trabajan en la cooperativa Conacado, de República Dominicana, una organización que agrupa a 9655 productores y productoras de cacao de Comercio Justo. Recientemente han visitado la Comunidad Valenciana, invitados por La Tenda de Tot el Món en el marco del proyecto “Cacau Morvedre, Morvedre més Just” que cuenta con la cofinanciación de la Direcció General de Cooperació de la Generalitat Valenciana. Aquí nos cuentan cómo es su trabajo.

“El Comercio Justo llega a las comunidades remotas, más pobres donde no llega la acción política”

Entrevista a Jaime Gómez

¿Cuál es su trabajo en Conacado?

Soy fundador de Conacado. Estuve desde el inicio formando las primeras asociaciones que hoy día ya son 162. Actualmente soy gerente técnico y de certificaciones.

¿Cómo se fundó Conacado?

Conacado nace de un proyecto para organizar a los productores de cacao y mejorar la calidad del producto. Ese era nuestro principal objetivo, junto con el de salir al mercado norteamericano y al europeo. En ese momento conseguimos un colaborador para el proyecto que fue la agencia de cooperación alemana. Tuvimos una cooperación de 8 años después de los cuales ya estábamos listos desde el punto de vista organizativo y con las pruebas que habíamos hecho de mejora de la calidad del producto. Y ahí fue cuando empezamos, en el año 1988.

¿Desde el inicio pensaron entrar en el movimiento del Comercio Justo?

En ese momento todavía no lo conocíamos. Empezamos en el Comercio Justo en el 1994.

¿Por qué se decidieron a entrar en la red de Comercio Justo?

Desde un inicio, éramos una organización con una visión claramente progresista y de solidaridad. Uno de los objetivos era eliminar la intermediación que tenían los productores dominicanos, ya que un alto valor de su producto se quedaba en manos de la intermediación incluso interna, allá mismo en la República Dominicana. Queríamos organizar a los productores para que ellos mismos pudieran exportar su producto. Eso lo logramos, pero continuaba la intermediación a nivel internacional, es decir nunca el productor tenía acceso directo al procesador sino que tenía que vender a través de un bróker o de un mediador internacional.

A través del Comercio Justo nosotros pudimos eliminar esta intermediación internacional y poner al productor en contacto directo con el procesador e incluso con el consumidor.

¿Cómo se organiza Conacado?

Tenemos 162 asociaciones de base, que están en comunidades rurales o como allí decimos en parajes, que es la unidad de organización política más pequeña del territorio. Estas asociaciones de base se juntan y forman lo que llamamos un bloque de asociaciones o federación regional. Estas se encuentran en centros de acopio más grandes. Cada asociación tiene representantes en esa junta directiva o confederación regional. Esta junta directiva regional nombra a delegados que están en la asamblea nacional, que es el organismo máximo de dirección de la organización.

Las decisiones se toman de manera democrática.

Las asociaciones suben sus inquietudes o proyectos a la junta directiva regional y los delegados de esto los suben a la asamblea nacional y de ahí se toman las decisiones, se aprueba, se discute…

¿Qué impactos positivos genera el Comercio Justo?

Desde Conacado, a través de la prima de Comercio Justo de Fairtrade, atendemos necesidades como asistencia técnica a los productores, acompañamiento para mejorar su productividad, iniciativas de desarrollo comunitario o proyectos sociales. Todo ello debería estar asumido por los gobiernos pero realmente no están atendidos de manera adecuada.

¿Qué diferencia hay entre Conacado y otras organizaciones de cacao del comercio convencional?

Precisamente la diferencia está en estos proyectos de intervención a nivel comunitario. Por ejemplo, nosotros tenemos programas de ampliación de aulas de escuelas, de construcción de escuelas, de reparación y construcción de caminos vecinales, proyectos de desarrollo de productividad, de donación de útiles escolares a los niños… Estos proyectos de desarrollo, estas necesidades que tienen las comunidades no pueden ser atendidas por otras organizaciones que no están dentro del Comercio Justo.

En otro ámbito, en el del medio ambiente ¿cómo beneficia el Comercio Justo a su entorno?

Como usted sabe, este es uno de los criterios del Comercio Justo que debemos cumplir. Todos los años somos auditados. Nosotros debemos suministrar una matriz de proyecto que es auditada vía FLOCERT por organizaciones terceras. Cada uno de los criterios del Comercio Justo están representados en esa matriz. El medio ambiente es uno de esos criterios, y ahí se incluyen aspectos como la reforestación, la no contaminación de aguas superficiales, el uso del agua subterránea, el manejo de los residuos sólidos, etc. Pero además nosotros tenemos programas de atención al medio ambiente.

Desde su experiencia ¿puede afirmar que el Comercio Justo reduce la pobreza?

Sin duda. Nosotros entramos en las comunidades más pobres donde no llega la acción política. En las comunidades remotas que son pequeñas los políticos no entran porque no les representan muchos votos, ahí no les interesa entrar y ahí es precisamente donde nosotros entramos porque es donde realmente están los problemas, donde está la pobreza. Ahí es donde podemos construir espacios donde humanamente se puede vivir mejor.

Un ejemplo: nosotros tenemos un programa de becas a estudiantes, hijos de productores gracias al cual se han graduado muchísimos hijos de productores que hoy son profesionales y tienen buenos salarios.

De modo que de una u otra forma vamos mitigando la pobreza.

¿Hay algo más que quiera destacar?

Para cualquier organización en cualquier parte del mundo sobrevivir durante muchos años es muy difícil. Conozco muchas organizaciones que han luchado al inicio, que han crecido y después han muerto. En nuestro caso gracias a la transparencia y el contacto directo entre el productor, el procesador y el consumidor que nos da el Comercio Justo, ha sido clave. Podríamos decir con total seguridad que sin el sello Fairtrade de Comercio Justo nosotros como organización no habríamos sobrevivido.

 “Conacado ha demostrado un verdadero interés para que los productores de cacao cambiemos de vida”

Testimonio de Francisca Hilario

Yo soy productora de cacao. Yo soy de campo. Lo que yo te puedo contar es lo que yo vivo en el campo, de lo que disfrutamos por ser miembro de esta organización.

Yo vivo en una comunidad que se llama Caballero. Allí la gente es de trato, nos llevamos bien, somos como una familia. Es una comunidad muy unida. Donde yo vivo casi todo el mundo trabaja para Conacado. Ha sido la empresa que de verdad ha demostrado interés por los productores, para que cambiemos de vida.

Antes en nuestra comunidad entraban camiones a comprarnos los frutos pero nos pagaban lo que ellos creían. Nos compraban el cacao pero no sabíamos nada de cuánto se mueve ni nada. Nos decían “el cacao vale 15 o 20 pesos”, lo que sea.

Desde que empezamos en Conacado, sí sabemos a cuánto está el quintal de cacao, cuánto beneficio hay. Todo lo sabemos porque es una empresa como una familia y estamos enterados todos de lo que se mueve ahí.

Antes, el cacao había que secarlo en el secadero, en el patio, aguantando todo ese sol, y cuando llovía una se tenía que apurar mucho tirando de los sacos para que no se mojaran. Pero, Conacado recibe el cacao verde en la puerta de la finca. Ha sido la primera empresa que empezó a comercializar el cacao verde. Y tú se lo llevas verde y desde que el cacao entra en la empresa tú te llevas tu dinero, no tienes que esperar.

Ahora hay más mujeres en la empresa porque a partir de que las mujeres veían que la que estaba incluida en la cooperativa iban progresando, las otras se motivaron para entrar.

Nosotros hacemos reuniones.

En mi comunidad yo soy la presidenta del grupo, en el que hay más de 60 personas entre mujeres y hombres. Y en la junta directiva donde se toman las decisiones yo soy la delegada.

Cuando yo empecé en Conacado tenía mi casa pequeña, de madera. Y ahora, después de todos estos años, yo ya tengo mi casa de blok, que es más grande y está más segura. Mi jefe nos ayuda mucho, nos da consejos para que mejoremos y podamos vivir mejor.